9/5/10

mañana en el museo

uno de los proyectos en los que trabajo tiene un formato llamado red de excelencia. su objetivo primordial es agrupar instituciones punteras en una temática y fomentar las sinergias (¡oh, que bonito palabro!) pero otro objetivo no menos primordial es la difusión del conocimiento y, en lo que respecta al público en general, parece que no lo hacemos demasiado bien. así que la comisión le aprieta las tuercas al project officer, el project officer se las pone tiesas al coordinador, y el coordinador te zahiere para que des tumbos por institutos o similares, contando a adolescentes gañanes y jubilados ausentes lo bonita que es la fotónica y la de cosas buenas que hace por ellos.

menos mal que a un compañero se le ocurrió que podríamos pasar de hogares del jubilado e intentar montar algo a través del museo de la ciencia. dicho y hecho, contactó con un amigo suyo que trabaja ahí, nos reunimos con su jefe, y como resultado hemos decidido organizar un taller conjunto sobre óptica y fotónica con motivo del 50 aniversario del láser y el premio nobel por la fibra óptica (para gozo del coordinador del proyecto y, espero, de la comisión europea.)

para que nos hicieramos una idea de como funcionan los talleres nos invitaron a pasarnos la mañana del viernes en el museo, y la verdad es que me lo pasé teta. vimos por encima el taller de robótica y asistimos a las demostraciones sobre química, electricidad y termografía. fue ilusionante ver como hasta los más gañanes del instituto con el que compartimos las salas de química y termografía se motivaban con lo que veían o que los pequeños homunculos que ocupaban la sala de electricidad se pegaban por subirse junto al generador de van der graaf. lo mejor de todo vino cuando, acabados los talleres, nos quedamos con los chavales que hacen las demostraciones (un físico y una química, muy buenos los dos) y nos dejaron frikear un rato largo con los cacharrines y los productos químicos. asi que nos pasamos el rato jugando con el helio, el hexafluoruro, el nitrogeno, la cámara de IR y todo lo que pillaramos por banda. freir huevos a -192 grados fue bastante divertido.

lo cierto es que durante un rato me dio bastante pena pensar que no veré el resultado de nuestro taller en marcha, al estar planeado para verano del año que viene. porque claro, me imagino detras del banco de experimentos con la bata y demás adminiculos, desborricando según que mentes obtusas, y siento que por una vez podría hacer algo que tiene impacto de verdad.


luego me acuerdo de estos dos últimos años y pienso ¡baaaaaaaaaaaaaahhhhh!

6 comentarios:

Rune dijo...

De quemar cosas seguro que se me ocurre algo. Bueno, con láseres de potencia igual no...

javi dijo...

Suelta los fósforos que te estoy viendo...

molinos dijo...

Lo he leído todo a pesar de que había dejado de enterarme en la segunda línea. Yo jamás iría a un taller de esos..que lo se pas.

javi dijo...

pues con los pelos de punta en el Van der Graaf estarias monisima.

Efe Morningstar dijo...

¡Difracción! ¡Haced algo de difracción! ¡Eso es espectacular!

javi dijo...

Si a mi me resulta espectacular, pero no se si a la muchachada le resultara interesante ver patrones de luz y sombra... cuando pueden ver arder loquesea.